PUIGDEVALL CLAVER, CAROLINA-LAIA
Hermann Ludd se dedica a un oficio que pocos conocen y menos entenderían. Atrapa paisajes y los habita el tiempo necesario para impregnarse de ellos: desde una vista panorámica hasta el color exacto de una brizna de hierba, retiene a la perfección en su cabeza cada uno de los elementos que los conforman. Después, los vende a escritores que no consiguen hallar el lugar en el que localizar sus narraciones y dar vida a sus personajes. Sin embargo, cuando llega a una montaña que conoce casi de memoria en busca del paisaje perfecto para uno de sus clientes más fieles, una extraña atmósfera lo envuelve y dos pequeños cuadros colgados en la pared del refugio donde se hospeda comienzan a ocupar todos sus pensamientos.
El debut literario de Carolina-Laia Puigdevall, quien muestra un talento excepcional para hacer de lo sencillo un mundo extraordinario, nos lleva a apartarnos de la vorágine cotidiana, a abrazar la belleza de las pequeñas cosas, a alzar la mirada sobre los paisajes que vivimos y los que soñamos y, también, sobre las imágenes que nos persiguen durante ciertos periodos de tiempo y que sin saber por qué no conseguimos soltar. Una historia ambientada en las montañas que la han visto crecer y que trata sobre el azar, las decisiones que tomamos y aquellas cosas que pensamos y nunca llegamos a decir.